Rosas y espinas

Y es que las condiciones de producción, laborales, sociales y el impacto medioambiental que este tipo de comercialización supone son aspectos que deberíamos tener en cuenta, no sólo cuando compramos flores, sino también cuando nuestra cesta de la compra se llena de productos que no son locales, ni justos, ni ecológicos...
Ese caprichito que nos damos de vez en cuando, puede conllevar sangre, sudor y lágrimas a quien lo ha producido o manufacturado en alguna otra parte del mundo... Para pensar, ¿verdad?
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